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El Gobierno de Aragón, tras dos convenios previos temporales al efecto, firmó el 10 de Diciembre de 2002 (BOA nº 12 de 31 de Enero de 2003) un Convenio de Colaboración automáticamente renovable cada 3 años, para la realización de formación especializada en medicina de urgencia en montaña, suscrito por el Ministerio del Interior del que dependen los Grupos de Rescate en Montaña de la Guardia Civil, la Universidad de Zaragoza, la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME) y la Federación Aragonesa de Montañismo (FAM), como instituciones directamente implicadas en el problema.
En el primer párrafo del Acuerdo II del citado Convenio, se especifica literalmente que “Para la consecución de los fines señalados, se concretarán acciones formativas con el establecimiento de Cursos Universitarios de Especialización en Medicina de Urgencia en Montaña (CUEMUM), que conformen un sistema modular de capacitación escalonada y progresiva”.
La Universidad de Zaragoza, en base a su normativa de Estudios Propios, aprobó el 25 de Abril de 2002 la realización de un “Máster en Medicina de Urgencia en Montaña” (Máster MUM), como Estudio Propio de dicha Universidad, a propuesta del Departamento de Cirugía, Ginecología y Obstetricia, cuya estructura y desarrollo fue ratificada por unanimidad por la Comisión Mixta Paritaria (punto 5 del Acta nº 2, de su Reunión de 13/04/02 y punto 2 del Acta nº3, de la Reunión de 15/07/03) para seguimiento y desarrollo de los CUEMUM
OBJETIVOS GENERALES:
1. La medicalización del rescate en montaña para convertirlo en auténtico “socorro”, contando con profesionales sanitarios (médicos y enfermeros) de garantía en este campo. Bien entendido que la medicalización del rescate en montaña, no consiste en introducir un sanitario aislado de sus compañeros de profesión en los equipos de rescate, sino en la completa integración y superposición coordinada de las estructuras de rescate y sanitaria existentes, sobre la base de un incuestionable servicio de asistencia médica urgente eficiente al montañés, que asuma al tiempo la asistencia a los accidentados en montaña, buscando la máxima eficiencia y efectividad de los recursos puestos a disposición de los usuarios en este campo por las distintas Administraciones Públicas.
2. La asistencia médica urgente sobre el terreno de los accidentados en el medio natural y la montaña, habida
cuenta las dificultades del medio (difícil, aislado y hostil, desde un punto de vista asistencial sanitario) y el hecho de que en dicho medio, las urgencias se convierten en emergencias. Todo ello, con las indudables ventajas por todos conocidas, de cambiar la antigua mentalidad de llevar el accidentado al médico, por la actualmente demostrada de mucha mayor eficacia, de llevar el médico al accidentado.
3. La evaluación y evacuación logística inmediata del accidentado en relación a la gravedad de sus lesiones.
Lo que sólo es posible contando con la presencia de sanitarios especialmente cualificados sobre el terreno.
4. El uso ordenado y lógico de la infraestructura sanitaria existente, desde la asistencia sobre el terreno a los
hospitales, pasando por los puestos asistenciales avanzados (PS3A), los puntos de atención continuada (PAC), y los centros de atención primaria. Todo ello, teniendo en cuenta que sólo un 10 % de los accidentados se rescatan, pero el 100 % requieren prestaciones sanitarias. Razón por la que la medicina de urgencia en montaña, debe ser hecha preferentemente por y para los profesionales sanitarios que viven y trabajan en el medio natural y la montaña. Siendo evidente que lo ideal, es que el especialista en este tipo de medicina sea, además de médico, buen montañero; pero que, en cualquier caso, parece más fácil hacer montañero a un médico, que médico a un montañero.
5. La mejora de los servicios de rescate, con máximo aprovechamiento de recursos, y más eficientes prestaciones y resultados para los usuarios.
6. La mejor planificación de los aspectos preventivos, con arreglo a la medicina basada en la evidencia, buscando la óptima adecuación de estos servicios asistenciales y de rescate, al ideal equilibrio entre oferta, necesidad y demanda.
OBJETIVOS PARTICULARES
1. Completar la formación sanitaria de los licenciados en medicina y los diplomados universitarios en enfermería, en los aspectos relativos a la patología propia de la montaña, y las prácticas laborales y deportivas en la misma.
2. Garantizar que estos sanitarios poseen un nivel técnico como montañeros y rescatadores, que les permita integrarse en los equipos de socorro en montaña, haciéndose cargo de las tareas sanitarias específicas, colaborando activa y eficazmente en las de rescate, sin suponer un riesgo añadido para el operativo.
3. Lograr una titulación acorde con la legislación vigente en los países de la Unión Europea y asociados, para favorecer no sólo su reconocimiento oficial en España, sino también el de los organismos oficiales de otros estados, facilitando la colaboración y el intercambio científico y laboral |